A A

Día 8 - Buscando Posada

José fue de puerta en puerta buscando un lugar para pasar la noche. “No hay lugar”, le decían una y otra vez. Los mesones estaban llenos y nadie parecía notar la urgencia de la joven pareja. Fue un momento de angustia y humildad. El Rey de Reyes estaba a punto de nacer, pero el mundo no tenía una cama para Él. Finalmente, alguien les indicó un lugar humilde, un establo donde se guardaban los animales. José y María aceptaron con gratitud ese refugio pobre, sabiendo que la riqueza de Dios no está en los palacios, sino en el amor.